¿Has perdido el entusiasmo en tu trabajo?

 

Al principio todo va sobre ruedas, pero a veces esto se acaba y la mayoría de la gente cae en la apatía y pierde la motivación. Por tanto, los resultados empeoran y cualquiera diría que, en ese caso, deberíamos buscar otro trabajo… Pero, ¿que pasa si no quieres embarcarte en un cambio tan brusco en tu vida y empezar de cero? Veamos cómo volver a estar a gusto en ese trabajo que antes te encantaba.

Busca nuevos retos

Aunque esto suene a tópico y sean justamente los retos laborales y la responsabilidad una de las fuentes de estrés de las que huimos, a la vez ayudan a conservar la concentración y la constancia en el trabajo. Si te falta entusiasmo cabe la posibilidad de que lo que estés haciendo se haya vuelto demasiado fácil y el nivel de responsabilidad que te han dado desde el primer momento no haya cambiado en absoluto.
Piensa con qué proyectos disfrutaste más y qué papel te gustaría desempeñar más a menudo. Habla con tus superiores acerca de las responsabilidades que te gustaría adquirir y de la posibilidad de participar en ciertos proyectos en los que crees que serías bueno y los cuales crees que te darían satisfacción. Toma la iniciativa y propón nuevas ideas.

Tómate un respiro

Quizás hayas estado trabajando demasiado durante los últimos meses (o años), y esto es lo que te hace sentirte así. No tengas reparo en pedir unos días libres y desconecta. Despues de estas pequeñas vacaciones te sentirás revitalizado y podrás volver a trabajar con más energía y la mente despejada.

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Piensa en lo que te hace sentir así y cámbialo

Reflexiona sobre lo que ha cambiado en tu trabajo para que te hayas empezado a sentir así (quizás hayas dejado de hacer las cosas que más satisfacción te producían) y recupera aquello con lo que disfrutabas.

Otro factor que te puede ayudar es ponerte manos a la obra con aquello que tienes atrasado. ¡No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy!

Por último, quizás un cambio en tu rutina te podría venir bien: por ejemplo, trabajar desde casa un par de días a la semana.

Mantén una buena relacion con tus compañeros de trabajo y trata de tener una vida social activa

La relación que tienes con tus compañeros tiene un gran impacto en cuanto a ir a trabajar se refiere. No solo el hecho de ir con ganas o sin ellas sino que también el ambiente en el que te encuentras durante toda la jornada laboral influye en tu estado de ánimo.

Busca cosas que hacer fuera del trabajo o plantéate buscar uno nuevo...

Si, hagas lo que hagas, no te acabas de sentir bien en tu trabajo pero quieres continuar en él, piensa en cosas para hacer a la salida. Es muy importante que estés satisfecho con tu vida fuera del ámbito laboral. Eso sí, está claro que cuando estás cansado y desmotivado no te apetece hacer muchas cosas… En este caso, proponte actividades sencillas y recuperar hobbies que tenías olvidados, desde andar en bici hasta tomar un café con un amigo. Poco a poco te irás acostumbrando a hacer cosas y, ¡cuanto más hagas, más te apetecerá hacer!

Si crees (o has comprobado) que nada de esto te ayuda, piensa en la posibilidad de buscar otro trabajo. Empieza a mandar currículos con calma y no tengas miedo de los cambios ni de encontrarte con dificultades al principio.

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